7 cosas que la mayoría no sabe acerca de vivir con ansiedad

No es una elección: Nadie elige vivir preocupado, con una sensación de temor y angustia que se manifiesta no sólo en tu mente con pensamientos negativos y repetitivos, sino también en tu cuerpo: te duele el pecho, el estómago, te tiemblan las manos y las piernas. ¿Le dirías a alguien que tiene un pie fracturado que por qué eligió romperse ese hueso?  ¿Le pedirías a un diabético que le ordene a su páncreas que trabaje o a un ciego que ponga toda su voluntad para ver?

Es una lucha constante con uno mismo: Levantarse por la mañana, trabajar, conversar con otras personas, sonreír, tener momentos íntimos… Hacer todo lo que cada quien espera de sí mismo -y los demás también- requiere de un gran esfuerzo cuando se está en una crisis de ansiedad, pero como hay que seguir adelante y nadie desea que le consideren débil o demente, se sacan fuerzas de donde no se sabe y muchas veces, a pesar de uno mismo, se logra. A veces hasta se consigue que nadie lo note.

No se puede prevenir: Una de las cosas más duras de esta condición es que es como un ninja caprichoso. Hay acontecimientos fuertes que pueden vivir con una entereza increíble y otras cosas que son fáciles de solucionar o que ni siquiera se llegan a convertir en realidad (porque afortunadamente no se cumplen todas las profecías que la mente imagina) pero que igual impiden respirar bien, comer, dormir o disfrutar.

De nada sirve razonar: La inteligencia y el uso de la lógica no resultan útiles en un momento de crisis (muchas personas inteligentes la sufren). La especialidad de la ansiedad es darle la vuelta creativa a todo –desde el punto de vista destructivo, claro está, como un guionista de películas de terror- y tumbar cualquier argumento lógico. Su poder radica precisamente en eso: la mente sabe lo que es lógico, verdadero y razonable, y sin embargo se sigue experimentando la amenaza y la angustia.

Más que comprensión, solidaridad: Lo que quiere una persona con ansiedad de parte de sus seres queridos es ser escuchada si tiene la necesidad de hablar, que no le digan que no tiene sentido preocuparse por algo que ya pasó o no ha pasado (tener ansiedad no es ser tonto), que respeten su silencio o sus lágrimas, que le abracen si lo pide o que le dejen en soledad si es lo que solicita. Viéndolo bien,  eso es lo que desearía cualquiera, tenga ansiedad o no ¿verdad?

Excelentes amigos y cuidadores: Si tienes una pareja, hermano o amigo que sufre de ansiedad, también tendrás a alguien que siempre se preocupará por ti, pero sobre todo se ocupará de que estés bien. Tener ansiedad te hace tener todos los sentidos alerta y pocos detalles se escapan. Claro que no todas las personas son iguales y seguramente habrá muchas excepciones, pero las personas que son ansiosas suelen ser responsables y comprometidas (a veces en extremo, ya sabemos…).

Valoran la vida y agradecen lo que tienen tanto como los demás: No se trata de seres ingratos, que están “distraídos” o que se proponen llamar la atención. Tal vez en algunos casos sea así, pero eso poco tiene que ver con la ansiedad y más con la personalidad e intenciones de cada quien. Por paradójico que parezca quienes sufren de ansiedad puede ser al mismo tiempo personas que se consideran plenas y felices, incluso optimistas.

La gran conquista de quienes sufren ansiedad es lograr que esta sea sólo una parcela en sus vidas y que no los defina. Pero conseguirlo es un trabajo de todos los días.

3 comentarios en “7 cosas que la mayoría no sabe acerca de vivir con ansiedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s